Primer sábado del mes:
¡una cita que puede cambiar el mundo!
¡Existe una devoción que multiplica el poder del Rosario! Sí, has leído bien: ¡el poder y la influencia del Rosario pueden multiplicarse de forma extraordinaria con una devoción muy sencilla!
¿Y en qué consiste esta famosa devoción?
Es muy fácil y está al alcance de todos. Sólo se necesitan 2 horas, una vez al mes, durante 5 meses.
Esto es lo que pide Nuestra Señora la Virgen María,
durante 5 meses, el primer sábado del mes:
- confesarse (dentro de los 8 días anteriores o posteriores al primer sábado del mes, siempre que se esté en estado de gracia para recibir la Sagrada Comunión)
- recibir la Sagrada Comunión
- rezar un Rosario
- y hacer compañía a María durante 15 minutos, meditando uno o varios misterios del Rosario (puedes recibir una meditación sobre un misterio cada mes haciendo clic aquí).
- con espíritu de reparación por las ofensas cometidas contra la Virgen María.
Esta devoción se llama « Devoción Reparadora de los Primeros Sábados ».
Su extrema fuerza proviene del hecho de que combina con el Rosario, que es tan importante, dos sacramentos maravillosos: ¡la Confesión y, sobre todo, la Eucaristía! ¡Nada puede resistirse a esta alianza!
Una promesa increíble
Y para motivar a las almas tibias, la Virgen María hizo una promesa increíble:
« A todos los que [hagan esta Devoción], les prometo asistirlos en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas ».
¿Qué más podemos pedir? María nos promete que iremos al Cielo gracias a esta devoción. ¿Quién podría dudar un segundo?
Esta es la cita del Cielo…
Os invitamos, hermanos y hermanas del mundo entero, a reuniros el Primer Sábado de cada mes para vivir esta excepcional devoción.
Si no podéis recibir los sacramentos de la Confesión y/o de la Eucaristía ese día, el Señor os permite recibir la Confesión en los ocho días anteriores o posteriores al primer sábado, y la Eucaristía el domingo siguiente.
Así pues os animamos a formar pequeños grupos, en vuestra parroquia o en grupos afines, para vivir esta extraordinaria devoción.
Si practicamos esta devoción durante los 5 primeros sábados de 5 meses consecutivos, María nos promete que un día iremos al Cielo.
Y también Nuestra Señora anunció a Sor Lucía de Fátima que por medio de esta devoción se conceden gracias especiales para proteger al mundo de la guerra, el hambre y las persecuciones !
