Ahora es el momento…

News

En estas últimas semanas del Jubileo de los primeros sábados, la Virgen María espera más que nunca nuestra respuesta a su llamada: el próximo 10 de diciembre se cumplirán exactamente 100 años desde que Ella pidió este sencillo y poderoso gesto.

Será gracias a ustedes…

Dada la lentitud de la Iglesia para promulgarla oficialmente, sor Lucía, la vidente de Fátima, dijo que sería gracias a la práctica asidua de esta devoción por parte del pueblo que la Iglesia acabaría reconociéndola. Pero si, por el contrario, el pueblo, y por tanto la Iglesia, no respondiera a esta petición fundamental para la paz en el mundo, las consecuencias serían terribles para la humanidad…

Una magnífica oración

El cardenal Burke, muy devoto de la Virgen María, ha compuesto una magnífica oración que invita a todos los creyentes a rezar cada día, hasta el 10 de diciembre, para que «la Iglesia pueda ofrecer este acto de amor, que brota de corazones humildes y contritos, en sincera reparación por los pecados cometidos». Recemos para que el Papa tome la decisión de promover oficialmente esta devoción.

Por lo tanto, ahora se nos invita a rezar la oración del cardenal Burke y a dar a conocer a nuestro alrededor esta iniciativa tan importante para la paz del mundo y nuestra propia salvación.

¡Todos con un mismo corazón en Fátima!

La clausura del Jubileo tendrá lugar en Fátima el primer sábado de diciembre; estaremos allí con muchos otros fieles, y os invitamos cordialmente a que también vengáis a participar con nosotros en este lugar bendito.

Aquellos que no puedan venir, podrán unirse a nosotros en oración, realizando el peregrinaje cerca de su lugar de residencia. Tengan la seguridad de que presentaremos sus intenciones a Nuestra Señora de Fátima.

 

Oración diaria hasta el 10 de diciembre de 2025

Oh Virgen Madre de Dios y mi querida Madre, Nuestra Señora de Fátima y del Santísimo Rosario, contemplo tu Corazón Doloroso e Inmaculado traspasado por tantas espinas debido a la ingratitud y los graves pecados de tus hijos. Lamento profundamente y para siempre cómo mis pecados han ofendido a tu Divino Hijo y a ti, su Madre sin pecado. Con un corazón humilde y contrito, deseo reparar las ofensas, grandes y pequeñas, causadas a tu Corazón por los pecados de tus hijos.

En tu amor maternal, me has enseñado, a través de tu hija, la Venrable Sierva de Dios Lucía dos Santos, la forma de reparar los pecados mediante la devoción de los primeros sábados. Con motivo del centenario de tu aparición, junto con el Niño Jesús, a la Venerable Sierva de Dios, el 10 de diciembre de 1925, me comprometo a observar el primer sábado de cada mes en sincera reparación por los pecados mediante la confesión sacramental de mis pecados, la digna recepción de la Sagrada Comunión, el rezo de cinco decenas del Santo Rosario y la compañía contigo durante quince minutos meditando los misterios del Rosario. Te ruego que intercedas por mí para que mi práctica de la devoción de los primeros sábados redunde en la salvación de muchas almas y en la paz del mundo.

Ayúdame también a llevar tu mensaje de la devoción de los primeros sábados de reparación a los demás. En obediencia a tu consejo maternal, que la Iglesia en todo el mundo te ofrezca este acto de amor de corazones humildes y contritos en sincera reparación por los pecados cometidos.

Entregaré mi corazón por completo a tu Corazón Doloroso e Inmaculado y, contigo,
descansaré mi corazón para siempre en el Sagrado Corazón de Jesús. Con todo mi corazón, ofrezco esta oración en Aquel que es mi única salvación. Amén.

Raymond Leo Cardenal BURKE